Francisco Asorey (1920)

Francisco Asorey González (Cambados 1889- Santiago 1961), uno de los escultores más importantes de Galicia. Estudió en Barcelona adquiriendo una inicial formación académica con tendencias barrocas de imaginerías tradicional española. Aún así supo evolucionar en su tiempo pudiendo encontrar en su obra tintes de expresionismo, simplicidad, esquematismo y hasta inicios de cubismo y postcubismo.

Recibe encargos para hacer monumentos civiles, escultura funeraria y retratos, en los que destaca el estudio psicológico herencia de la plástica rodiniana.

Una de las últimas obras del autor es La Piedad (1944) destinada al Panteón de Gallegos Ilustres de Buenos Aires donde retoma el mundo románico y los acentos primitivistas de sus primeras obras. En este periodo se intercalan los encargos de esculturas conmemorativas en donde su estilo se tiñe de acento grandilocuente y monumentalidad tan al gusto de la época.

Francisco Asorey falleció en Santiago de Compostela el 4 de julio de 1961.

Monumento a García Barbón (1929)

El monumento está hecho en granito y bronce y fue inaugurado en 1927 en la calle García Barbón justo al final de Alfonso XIII. Posteriormente se trasladaría a la glorieta de Isaac Peral.

La ciudad de Vigo debe mucho a José García Barbón Sola (1831-1909), pues después de su vuelta de Cuba con una gran fortuna hizo generosas donaciones como la biblioteca pública, la escuela de Artes y Oficios, y el Teatro García Barbón (hoy Centro Cultural Caixanova).

Monumento a Eduardo Cabello (1928)

No se conoce con seguridad su autoría. Pero se le atribuye al escultor Asorey. Inaugurado en 1928, está hecho enteramente de granito. El homenajeado Eduardo Cabello fue ingeniero director de la Junta de Obras del Puerto en 1909. Su labor en el puerto fue tan importante que fue nombrado hijo adoptivo de la ciudad.

Monumento Funerario de la Familia de Gil Sarabia

Esta obra de Asorey es de gran expresividad. En ella representa el momento en que la muerte abrazando por detras, de forma traicionera, se lleva a la primera de las hijas de José Gil y Gil, la hermosa hija María Gil Sarabia.

Más tarde perdió las 2 hijas que le quedaban siendo esta vez el escultor Camilo Nogueira quien hiciese la placa bajo el monumento.

Bibliografía: