Arquitectura regionalista (1920-40)

La arquitectura regionalista surge en una época (1920-1940) en la que se reafirma el sentir gallego. Esta arquitectura propone una búsqueda de la identidad mediante un retorno a la tradición en momentos donde los movimientos modernos hacen su entrada a través de la arquitectura racionalista.

La arquitectura regionalista se deja sentir, sobretodo, en la vivienda residencial. Se intenta recuperar la arquitectura con señas propias en contraposición a las corrientes nuevas que vienen del exterior.

El movimiento del regionalismo se da en toda España recuperando los estilos platerescos y románicos, y en cada región los suyos propios. En Galicia se recuperan los estilos románicos de transición, el barroco de placas compostelano y la arquitectura del pazo gallego.

El granito y la carpintería serán dos piezas clave en la definición de la arquitectura con raíces gallegas. También aparece el muro de cachote y las revocaduras en blanco.

El regionalismo se producen una época en que la cultura gallega se desarrolla en todos sus campos artísticos. Se hacen exposiciones de arte gallego, se publican libros, revistas, y se forman asociaciones de artistas e intelectuales en la defensa de la identidad gallega.

Antonio Palacios fue uno de los primeros arquitectos que trabajó con el regionalismo. Prueba de ello son el edificio del ayuntamiento de Porriño y el templo de Panxón.

Manuel Gómez Román es el representante de la arquitectura regionalista en Vigo. Utilizará el granito optando por un estilo neobarroco de inspiración compostelano y la arquitectura del pazo. Optando por el estilo compostelano regional en las viviendas de veraneo privadas y el estilo barroco en los edificios de viviendas de ciudad.

Arquitectos representativos

- Manuel Gómez Román

- Jenaro de la Fuente Álvarez

- Antonio Cominges Tapias

Edificios representativos

- Colegio San José de Cluny - Antonio Cominges (1929)

- Monasterio de la Salesas - Antonio Palacios (1942)