Arquitectura de posguerra (1940-60)

La posguerra supone un cambio cultural y económico, al que la arquitectura responde con una paralización del proceso de modernización. En los años 40 se reutiliza el academicismo e historicismo, y en los 50 se inicia una recuperación hacia estilos más modernos.

El racionalismo es desechado por considerarse un símbolo de modernidad de la Segunda República y algunos arquitectos tienen que exiliarse por motivos políticos.

Ante la incapacidad de crear un arquitectura propia del nuevo régimen la arquitectura que demanda la nueva burguesía es continuidad del eclecticismo académico de los años 20.

En Vigo desaparece poco a poco la arquitectura racionalista de Francisco Castro Represas y se continúa con la arquitectura regionalista que gozaba con gran aceptación. En general se produce una parálisis del la evolución arquitectónica y una continuidad de los estilos anteriores.

La falta de hierro y hormigón en la posguerra hace que se siga utilizando el granito en las fachadas dejando el hormigón para el interior. La carpintería artesanal sigue presente tanto en el interior como en los exteriores.

En los años 50 se inicia paulatinamente un proceso modernizador en la arquitectura con la incorporación de jóvenes arquitectos como José Bar Bóo y la continuidad de Francisco Castro Represas, Pedro Alonso Pérez y Jenaro de la Fuente Álvarez.

Arquitectos representativos

- Antonio Palacios Ramilo

- Francisco Castro Represas

- Manuel Gómez Román

- Jenaro de la Fuente Álvarez

- Antonio Cominges Tapias

Edificios representativos

- Teatro - Cine Fraga - Luis Gutiérrez Soto (1942)

- Edificio Sede Social Caixanova - Antonio Cominges (1953)

- Antigo Banco de España - Romualdo de Madariaga (1943)