Paisajes de las islas Cíes

El archipiélago de las islas Cíes se formó hace millones de años entre mediados del Terciario y Cuaternario como resultado de movimientos tectónicos y del final de la última glaciación que dieron origen a las rías gallegas.

Las islas presentan un perfil asimétrico con dos vertientes de características morfológicas bien diferenciadas. La vertiente occidental es la costa más abrupta de las islas donde la acción erosiva del mar da lugar a altos acantilados y cuevas . La ladera oriental presenta un perfil mucho más suave protegido de la acción erosiva del viento y del mar abierto, permitiendo la formación de playas y sistemas de dunas .

Las islas Cíes presentan un clima con condiciones similares a las regiones del mediterráneo debido a su escasa precipitación anual (casi la mitad de los que llueve en Vigo). Esta característica junto con los vientos con altos contenidos en sales que afectan negativamente al desarrollo de árboles, hace que las islas Cíes tengan un territorio que se diferencie notablemente del territorio de la conocida Galicia atlántica.

En las Cíes se pueden observar curiosas formaciones geológicas fruto de la erosión. Formas como nidos de abeja (alveolos) y cacholas (taffoni) que son cavidades redondeadas originadas sobre las superficies verticales de las rocas como consecuencia de una desagregación granular o escamación. Estas formas se pueden observar en la piedra de la campana .

Si la erosión es en superficies horizontales las formaciones se llaman piletas o pías (gnamma) y canales . Estas formaciones pueden contemplarse en el alto del príncipe .

Otra interesante formación se encuentra entre las playas Norte y Centro. El complejo playa-duna-laguna que une ambas islas. Este sistema geomorfológico está íntimamente ligado con los vientos y corrientes de las mareas y constituye un rico ecosistema de multitud de especies marinas. La laguna que se forma entre el sistema de dunas y el arrecife con dique artificial se llama el lago de los niños .