Historia de las islas Cíes

En las Cíes se han encontrado útiles atribuibles al Mesolítico (hace unos 10.000 años) pero todavía no se han hallado restos de las etapas prehistóricas siguiente (Neolítico, Megalítico y Calcolítico).

El primer asentamiento del que tenemos claras evidencias es el poblado castreño de la Edad de Hierro situado en la ladera occidental del Monte Faro. Está datado entre los años 600 y 100 a.C. Los habitantes de este poblado se alimentaban de peces y del abundante marisco de la costa. También incluían en su dieta los cultivos, la caza y los huevos.

Los romanos también llegaron a las islas Cíes a las que llamaron "insulae deorum" o isla de los dioses. Se han encontrado cerámicas y hasta un anillo de oro que data del siglo II d.C.

En el siglo XI aparecen los primeros monasterios benedictinos que fueron atacados por los normandos y reocupados a finales del siglo XIII. En el siglo XIV el monasterio se realoja con la orden de los Franciscanos.

En los siglos XVI-XVIII la isla sufre continuos ataques de piratas como el famoso pirata Francis Drake y continuos atraques de navíos de guerra ingleses y franceses.

A partir de la primera mitad del siglo XIX se pacifica la situación y se instalan pesquerías y almacenes. Se pueden observar bastantes construcciones abandonadas en estado ruinoso de esta época en la isla. Sus habitantes vivían de la pesca, agricultura y ganadería caprina y ovina.

En 1840 se ordena su anexión al municipio de Vigo. Entre 1851 y 1853 se construye el primer faro, el de Monte Faro y más adelante el dique que une ambas islas.

Hasta mediados del siglo XX vivían bastantes familias que fueron abandonando las islas debido a los escasos medios que allí había. Hoy todavía quedan unos escasas casas construidas en los años 60-70.

En 1980 fueron declaradas Parque Natural y hoy en día pertenecen al Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia junto con los archipiélagos de Ons, Sálvora y Cortegada.