Fauna y flora de las islas

Las islas presentan un perfil asimétrico con dos vertientes bien diferenciadas. La vertiente occidental es la costa más abrupta de las islas donde la acción erosiva del mar da lugar a altos acantilados y cuevas. La ladera oriental presenta un perfil mucho más suave protegido de la acción erosiva del viento y del mar abierto, permitiendo la formación de playas y sistemas de dunas.

Flora terrestre

La mayor parte de la vegetación de la isla es de matorral, forestal y de acantilado.

La vegetación forestal sufrió alteraciones por parte de la mano del hombre con la introducción de especies exóticas como el pino, eucalipto y la acacia que ocupan la cuarta parte de la superficie del parque. En las zonas autóctonas abunda el roble melojo o rebollo y los matorrales de endrino.

En la zona de matorral abunda el tojo y destacan otras especies de tipo mediterráneo como el jaguarzo negro, el torvisco y la retama loca, así como el espárrago triguero.

Las playas y dunas mantienen sus comunidades vegetales en buen estado. Las especies que las habitan tienen que soportar condiciones muy rigurosas como: alta sequedad, sustrato suelto, fuertes vientos y elevadas concentraciones de sales. Se pueden encontrar especies como la grama marina, el barrón, el alhelí de mar, la azucena de mar o la artemisa de playa.

En los acantilados la vegetación puede variar según el grado de exposición a las colonias de aves. Otras vegetaciones en la isla tienen gran interés como la flora vascular, la de marismas u otros grupos vegetales como los hongos y musgos. En el caso de los líquenes se han inventariado un total de 167 especies o subespecies diferentes.

Fauna

Las Cíes dan cobijo a un gran número de aves marinas lo que ha hecho que sean declaradas como Zona de Especial Protección para Aves (ZEPA). La gaviota patiamarilla es la especie más abundante del Parque que supone el 10% de su población mundial convirtiendo a las islas como la colonia mayor del mundo de esta especie. Esta especie nidifica en la zona de acceso protegido de la isla.

El cormorán moñudo es otra de las especies de aves marinas que más abunda en la isla. Esta especie se desenvuelve con mayor maestría en el medio marino que la gaviota. En las Cíes crían unas 1.500 parejas anualmente lo que supone una de las mayores concentraciones de Europa.

También se pueden observar otras especies de cormoranes: el cormorán grande, que no nidifica en las Cíes.

En los acantilados se puede observar el halcón peregrino, el vencejo real, los cuervos.... Y en el interior de la isla la lista crece: el petirrojo, el chochín, mirlo, curruca, pinzón, pardillo, paloma torcaz, tórtola, ....

Los mamíferos más abundantes son el conejo, el erizo común, la nutria, la musaraña, ... Los anfibios son muy escasos debido a que no existen regueros de agua dulce de forma continua.

Los reptiles son muy abundantes: el eslizón ibérico, la lagartija ibérica (más grandes que las continentales), el lagarto ocelado, el lución y un par de especies de culebras no venenosas.