En el reinado de Felipe IV, en 1656, se construyen las
murallas de Vigo
para proteger la ciudad de los saqueos. En esa época se construyen también el baluarte de A Laxe y el castillo de San Sebastián, junto a la ermita del mismo nombre. También de esta época son los pazos de la Pastora y Quñones de León.
La muralla, que carecía de foso, llegaba hasta el Castillo de San Sebastián pasando por la actual puerta del Sol, donde se encontraba la antigua fuente de Neptuno (de la que hoy conservamos su estátua en los jardines de Quiñones de León). La muralla bajaba por la calle Carral hasta A Laxe, donde bordeaba el mar hasta O Berbés hasta el arranque de la calle Real. Desde ahí ascendía hasta el Castillo de San Sebastián.
La muralla estaría en pie 204 años hasta que fue derribada en el año 1869 por orden municipal para permitir el crecimiento de una ciudad que miraba hacia el futuro con grandes perspectivas de crecimiento. A partir de esta época empieza un momento de esplendor para la arquitectura viguesa. Empiezan a aparecer tímidamente las primeras manifestaciones arquitectónicas eclécticas que evolucionarán hasta llegar a un
eclecticismo
pleno en los inicios del siglo XX. Le seguirán otros movimientos arquitectónicos como los
historicismos, el modernismo y el racionalismo
.
Podemos destacar de esta época por su belleza: el edificio El Moderno (1897) de
M. Pacewicz
, en Policarpo Sanz 1 de estilo ecléctico pleno, el teatro García Barbón (1913) de
Antonio Palacios
, en Policarpo Sanz 13 de estilo ecléctico academicista, el edificio Bonín (1910) de
Jenaro de la Fuente
, en Areal 40-42 de estilo ecléctico pleno y el edificio Banco Pastor (1923) de
M. Gómez Román
en Policarpo Sanz/Colón, de estilo ecléctico academicista.
Si algo caracteriza la arquitectura viguesa es la calidad del granito gallego que resalta los
detalles en piedra
realizados por expertos canteros sobre las fachadas de los nobles edificios. Desde los edificios de estilo ecléctico donde la cantería del granito alcanza su máxima expresión y delicadeza, hasta el uso con expresión brutalista del granito como se observa en el
monasterio de la Visitación de las Salesas Reales
, de estilo regionalista, construido por el famoso arquitecto Antonio Palacios.
El racionalismo marcará el inicio de la
arquitectura moderna
un poco paralizada por la época de posguerra para renacer de nuevo en los años 60 en manos de unos pocos arquitectos hasta llegar a nuestros días con arquitectos como Cesar Portela, Enric Miralles, Alfonso Penela o Esteve Bonell.