El Castro es el segundo parque urbano más extenso, está situado en lo alto del centro de Vigo, y es uno de los parques más
visitados, sobre todo por los turistas.
En lo alto del parque se encuentra la fortaleza amurallada del siglo XVII que gracias a su privilegiada situación, se pueden
observar unas preciosas vistas de Vigo y de su ría.
Tiene parques infantiles, pistas de patinaje, de bicicletas,... y en la zona baja de la ladera norte se puede visitar las
excavaciones arqueológicas de un castro de la edad de hierro que fue romanizado posteriormente.
También existen sendas botánicas señaladas en las que se pueden contemplar especies tan diversas como: castaños de indias,
álamo cano, camelia perfumada, pitosporo de China, hakea, yuca arbórea, acacias de madera negra,... y así hasta más de 30
especies.
La Fortaleza
En la cumbre se encuentra la fortaleza amurallada del castillo del Castro, arquitectura militar del siglo XVII. Esta fortaleza
militar se decidió construir ante la posibilidad de ataque marítimo de los países aliados de Portugal en la Guerra de Restauración
Portuguesa (1640-1668).
Ante esta necesidad de defensa de la ciudad se construye la muralla que rodearía al núcleo poblacional y se crearían los castillos
del Castro y San Sebastián. El Castillo del Castro sería el más alto y el que defendería la ciudad desde su posición dominante
en la cima. Se han hallado pasadizos subterráneos que unían el castillo del Castro con el de San Sebastián y otros hacia el
interior de la ciudad amurallada.
La fortaleza del Castro estaba formado por tres recintos amurallados superpuestos de planta poligonal estrellada de los cuales
sólo se conserva el primer recinto y parte del segundo.
Parques y Jardines
El Castro es difícil poder conocerlo en un día debido a la variedad de sus paisajes y su multitud de caminos que se entrecruzan
unos con otros rodeando la colina.
En lo alto del parque están los jardines de la fortaleza con estanque y esculturas. Rodeando la fortaleza hay multitud de
espacios naturales entre las murallas, desde pequeños bosques y jardines hasta un estanque con patos y cascada.
En la zona alta, pero ya fuera de la fortaleza, están las zonas de ocio: un restaurante, una cafetería, dos parques infantiles,
un circuito para bicicletas y una pista de skate y patinaje.
En las laderas tiene zonas de bosque con pequeños caminos tierra que rápidamente te hacen olvidar que estás en el centro de
la ciudad. Está plagado de pequeños ambientes con estanques y arboledas con bancos y más de 20 monumentos y esculturas pueblan
sus espacios.