Baiona tiene vocación marítima. En la desembocadura del río Miñor nos encontramos con una laguna parcialmente cerrada por
la flecha que forma la playa de Laderira. En esta zona se pueden observar multitud de aves acuáticas, una extensa vegetación
típica de marisma y una gran zona de marisqueo.
Dejando atrás las marismas del Miñor comienza la zona de playas hasta que llegamos al Monte Boi donde podemos subir la fortaleza
para contemplar unas magníficas vistas de la Ría de Vigo, las Islas Cíes y los rompeolas.
Subiendo al Monte Sansón nos encontramos la Virgen de la Roca a más de 100 metros sobre el nivel del mar. Desde el barco que
tiene en su mano derecha contemplanos de nuevo vistas de la Ría y de Baiona que no se deben perder.
Si nos gusta pasar el día en plena naturaleza podemos subir hasta alguno de los parques forestales que Baiona tiene en su
interior o podemos seguir rutas de senderismo de más de 17 kilómetros de trazado. O visitar el Parque da Groba o da Lagoa
donde se pueden ver caballos salvajes pastando libremente con el paisaje de la ría de Vigo con telón de fondo.